Hoy ha sido uno de esos días en los que, tras una pequeño periodo en, llamémoslo modo "reposo", de nuevo me he puesto a "jugar" con un concepto. Tal y cómo ya hiciera en su momento con "¿Y si?" y como quien no quiere la cosa, me he puesto a "jugar" con una palabra, un concepto, a ver que sale.
Y esta vez ha sido algo tan abstracto y a la vez tan presente en nuestras vidas como puede ser ... ¡la nada! lo que ha activado mi pluma (o tal vez decir mi teclado, técnicamente al menos sea más correcto).
Porque, siendo honestos ¿Quién no ha sentido en algún momento puntual cierta sensación de vacío, de que no hay nada que decir, nada que hacer o nada que compartir?
Pues bien, hoy vamos a asomar y adentrarnos un poco los secretos de la nada (bueno, por supuesto que no vamos a desentrañarlos todos). Vamos a intentar ver qué se puede esconder detrás de esa palabra en apariencia tan sencilla, pero a la vez tan profunda. Porqué, cómo solía decir mi madre, "de la nada, nada sale"
Empecemos por definir qué es la nada. Según su definición clásica, la nada es "la ausencia total de todo ser, existencia, materia o energía". Vamos, que es como si no existiera nada de nada. Pero, ¿realmente es así? ¿No puede ser que haya algo en la nada?
Pues si lo pensamos bien y lo miramos desde varios ángulos, puede resultar que si. Que la nada puede estar efectivamente llena de cosas. Para mi está llena de posibilidades, de oportunidades, de ideas que aún no han nacido. En el fondo, como si fuera un lienzo en blanco, esperando a ser llenado de trazos, de color.
Así que, la próxima vez que tengamos la sensación de que no se nos ocurre nada que compartir, sin saber que escribir, que hacer o en que ocuparnos, no nos preocupemos. Recordemos que la nada está llena de posibilidades. Y que, a pesar de esa frase de mi madre que reza que "de la nada, nada sale", si nos esforzamos un poquito, podemos hacer que de la nada salga algo maravilloso.
Y ahora, os dejos con una pregunta: ¿Qué creéis que hay en la nada? ¿Qué posibilidades se esconden detrás de ese vacío aparente=
P.D.: Y si te ha gustado este pequeño pensamiento sobre la nada, coméntalo, compártelo. ¡La nada es un concepto que merece ser compartido!

Hola, Flossy, uy la nada, dice mucho la nada, más de lo que nos pensamos. Si te pregunta el marido: ¿qué te pasa? Y tú dices: nada... Uuufffff, que tiemblen los cimientos de la casa que detrás de ese nada hay toda una declaración de intenciones. ¿Verdad?
ResponderEliminarOtro, le preguntas a tu hijo mientras se esconde algo detrás de su cuerpo: ¿qué escondes ahí? Y él contesta: nada... Ese nada contiene más arte que el museo del Prado y ya veremos quién es más fuerte si la nada o la madre, jeje.
Nos has hecho pensar, pero no he sé nada la verdad...
Buen artículo.
Un abrazo. :)
¡Ay, madre mía Merche! Cuanta razón tienes, me había olvidado por completo de eses dos "nada" que tienen más peligro que una caja de bombas. Y si no, que se lo pregunten a mi marido ...
EliminarMuchas gracias por tu comentario ... y un abrazo
interesante articulo
ResponderEliminarMuchísimas gracias Fernando, me alegra mucho que te guste.
EliminarUn abrazo
¿Quién no ha sentido en algún momento puntual cierta sensación de vacío, de que no hay nada que decir, nada que hacer o nada que compartir? EXACTAMENTE, por eso a veces me ausento, a veces la vida me puede más y me gana, termino todo hecho un girón en la cabeza y no sólo no sé qué escribir, tampoco sé qué comentar, y queriendo decirles mil cosas a los que escriben sus entradas, no sale un carajo.
ResponderEliminarSobre su pregunta de la nada, no sé si a alguien más le pasa o soy el único fenómeno defectuoso de fábrica pero; cuando me pongo a pensar en lo pequeños que somos, en los agujeros negros y en esa nada, como que el el cerebro me saca un error en mi cuerpo/ordenador: https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/3/3b/Windows_9X_BSOD.png pero físicamente me da como un no sé qué, comienzo a respirar rápido y de la nada comienzo a sudar frío y mucho, una vez (creo que fue la primera vez que me pasó) me salí corriendo del apartamento al que vivía porque sentí que me faltaba el aire y me dio muchísimo miedo porque no tenía idea de lo que me estaba pasando, hasta la fecha no lo sé, si hay por ahí algún psicólogo en la sala que levante la mano y me diga.
¿Ay, madre mía, Conejo! ¡No tengo excusa! Dos semanas desde que publicaste el comentario y hasta hoy no lo he respondido. Y te prometo qu eno ha sido por "no tener nada que decir" (valga la redundancia), si no porqué estos días precisamente el día a día me ha tenido demasiado ocupada.
EliminarY a mi en cambio, en el fondo, la Nada hasta cierto punto me fascina.. Precisamente porqué para mi, aunque suene a contradicción, la nada puede estar perfectamente llena de cosas.
Si algún psicólogo que por casualidad pueda estar en la sala ha respondido a tu llamada, que se pase por la "Flossy-cueva" también, por favor ... por si acaso.
Un gran abrazo y gracias por pasarte
Creo que las mejores cosas salen de la nada, porque todo se esconde ahí. La inspiración, las ideas... necesitamos aburrirnos para que la creatividad fluya de la nada mas absoluta.
ResponderEliminarY el no hacer nada, gran placer en el que ya se hace algo, la nada mas absoluta!
Un besazo!
No podría estar más de acuerdo Morella. Lo mires por dónde lo mires, la nada está llena de un sinfin de posibilidades (valga la referencia al post y al lienzo en blanco ... en un momento ahí no hay nada y al otro una obra de arte).
ResponderEliminarNo hacer nada puede ser un placer y, si alguna vez has intentado meditar en serio, sabrás lo difícil (¿imposible?) que es poner la mente en blanco y no pensar en nada.
En fin, muchas gracias por pasarte por aquí y por dejar tu comentacio ... Un gran abrazo